Ya hace tiempo que me compré el BLUSENS FREEPC 10P, un MiniPortátil o UltraPortátil español, que hasta la fecha me ha dado muy buen resultado. Principalmente, he notado en falta en este pequeñín dos cosas. Por un lado, la disponibilidad de Bluetooth, básicamente para conectarme a Internet utilizando el teléfono móvil como Modem, y que he satisfecho rápida y fácilmente con un mini adaptador Bluetooth 2.1 por USB, que apenas sobresale 7 milímetros del conector USB. Muy chulo, la pena es que condenas uno de tres USBs, y además, en su momento palmé unos 25 euros, que me habría ahorrado estuviese incluido el Bluetooth en el BLUSENS FREEPC 10P. La otra cosa que he notado en falta es la duración de la batería. Currando a tope con el bicho, dura algo más de dos horas, algo que en su momento estaba muy bien, pero que hoy en día está más que superado, tanto por la disponibilidad de baterías de más celdas, como por la utilización de procesadores y tecnologías de menor consumo, de tal modo, que se consiguen autonomías de 7 horas currando a tope. En cualquier caso, con mis dos horas de autonomía del BLUSENS FREEPC 10P, me da para cubrir una mañana completa escribiendo, a base de bajar la potencia de la pantalla, y de hibernar el bicho en todo momento que no necesito utilizarlo (así me he podido escribir algún artículo sobre algunos eventos de Microsoft que han durado una mañana completa).
El caso es que ya ha habido un par de veces que me he encontrado que mi BLUSENS FREEPC 10 no arranca (¡susto!). La primera, cogí el bicho y lo zarandeé como si fuese una maraca, y seguidamente conseguí arrancarlo, aunque me quedé mosca, porque sonaba algo suelto dentro. La segunda vez fue ayer, y nada, por más que lo movía cual baticao, eso no arrancaba. Por momentos, me sentía como Carlos Sainz y Luis Moya en aquella conocida carrera (¡trata de arrancarlo, Carlos, trata de arrancarlo!). No hubo forma, así que, esta mañana he aprovechado para desmontar el BLUSENS FREEPC 10P y sacarle alguna foto, a ver qué demonios ocurría (a veces soy un poco pez, pero los cinco años de electrónica en los Salesianos y la ingeniería en informática, al menos me da para quitar tornillos y ver qué coño anda suelto).
¡Bingo! Los culpables, dos tornillitos, que andaban sueltos en el interior del BLUSENS FREEPC 10P, y que estaban tocando la placa base, probablemente provocando algún corto o interconexión poco afortunada. He dado por hecho, que esos dos tornillitos, podían pertenecer al disco duro del BLUESENS, y que en estos dos años de uso, se pudiesen haber ido soltando poco a poco, dado que este pequeñín, se ha comido conmigo un montonazo de kilómetros y horas en moto por Madrid, entre otras cosas (al margen de ser una prolongación de mi chepa en muchos casos, que le han hecho sufrir zarandeos y golpes por doquier). Conjeturas mías, pero es la única conclusión clara que he sacado.
Dicho esto, ya sólo me queda aprovechar para incluir un par fotos del BLUSENS FREEPC 10P desmontado, especialmente por si alguno otro le ocurre este problema, que pueda aprovechar esta lectura y las fotos adjuntas para animarse a solucionarse el berenjenal, al menos, si como en mi caso, el pequeñín ya está fuera de garantía. Además, una cosa que se ve claramente al desmontar el bicho, es que el BLUSENS FREEPC 10P sólo dispone de un zócalo de memoria, sobre el que monta un módulo de 1GB DDR2 667 CL5. Así que, el que quiera ampliarlo (he oído que se puede ampliar a 2GB, o al menos, eso me dijo el dependiente de Efecto 2000), deberá adquirir un módulo de memoria de 2GB y sacrificar el existente. También se aprecia que monta un disco duro HITACHI SATA-II de 5400 rpm. Sin más, vamos con las fotos. La primera, el BLUSENS desmontado, pudiendo apreciarse la placa base, memoria y disco duro.

La segunda foto, muestra los tornillos que han sido necesarios quitar para abrir el BLUSENS, junto con el destornillador que he utilizado. Son todos tornillos en estrella, y son bastante enanos. Por suerte, conservo un destornillador plano super canijo, de cuando hacía las prácticas de micro-electrónica y electrónica digital en los Salesianos de Atocha, que me sirvió para tal menester. Los tornillos que aparecen debajo del destornillador son los que se deben quitar para poder abrir el BLUSENS. Los tornillos que aparecen por encima del destornillador sujetan la placa base, pero hay alguno más debajo del disco duro, así que finalmente no pude desmontar del todo la placa base del BLUSENS. Tampoco me hizo falta, ya que debajo de la placa base es donde encontré los dos tornillos que estaban sueltos, y con esto me fue suficiente para conseguir quitarlos y recuperar la vida del BLUSENS.

Por último, una foto de los dos tornillos causantes de que el BLUSENS FREEPC 10P no arrancase. Son algo más gruesos que el resto de los tornillos, y también su rosca, lo que me dio a pensar que podían pertenecer al disco duro. Además, el disco duro, en el extremo opuesto a donde se encuentra el conector con la placa base, no tiene ningún tornillo que lo sujete, por que supongo que podrían pertenecer a esta parte del BLUSENS. Quién sabe, pero ahora funciona, que es lo importante.
Y con esto he acabado. Espero que a alguien más le pueda resultar de interés. Hasta la próxima.